sábado, 19 de mayo de 2012

El olvidado derecho a soñar


En 1948 y en 1976, las Naciones Unidas proclamaron
extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más
que el derecho de ver, oír y callar. ¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado
derecho de soñar?”
Eduardo Galeano, El derecho al delirio1.


El escritor Uruguayo Galeano, dentro de la hermosa composición que lee en el video llamado Utopía por Eduardo Galeano, publicado en la página de Youtube en el canal cadireta el 10 de junio del 2011, habla de su mundo soñado como una utopía. Menciona autos estripados por perros, la muerte y el dinero sin ningún tipo de poder y la honestidad de los políticos. Habla de muchas otras situaciones críticas que se presentan en el mundo actual, y al escucharlo pensaría uno que tal vez él cree en la posibilidad de ese mundo. Lastimosamente, lo llama El derecho al delirio, mentalizado ya por la sociedad, la cual lo hace suponer que el soñar por un mundo mejor es ya delirar.

La sociedad actual está tan esquematizada que ahora el soñar y el imaginar es visto como una ridiculez. Y es más ridículo aún llegar a creer que esas imaginaciones o esos sueños pueden llegar a ser posibles. Creemos que solo se logra la felicidad a través de lo material y metidos dentro del frenesí diario en el que vivimos no nos encargamos de disfrutar realmente nuestra vida, como dice Galeano, vivir cada noche como si fueran la última y cada día como si fuera el primero. Desde pequeños nos lanzan a un río de aguas caudalosas donde todos tenemos que dejarnos llevar por la corriente, desde niños destinados a un futuro definido. Aquellos que se intentan salir de ese río impuesto por la sociedad, aunque no se les es fácil, son los que realmente triunfan.

Cuando el autor Galeano dice en el video “la gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar; se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por
tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nomás, como canta el pájaro sin saber que canta y
como juega el niño sin saber que juega” él está resaltando el vivir con la inocencia y valorarla. Ahora, cuando todos somos tan conscientes de todo lo negativo y nos concentramos solo en aquello para intentar triunfar, solo fracasamos. Hay que vivir por vivir y dejarnos llevar por esos pequeños placeres que hay en la vida.

Hoy en día no debemos perder la fe en soñar, nos debemos, al contrario, aferrar a los sueños y a nuestra imaginación para poder sobresalir en nuestro entorno y diferenciarnos de aquellas personas que lastimosamente se dejaron llevar por la corriente sin siquiera pelear contra ella. Tal vez en algún momento de la historia el estar dentro del río estuvo bien y eso aseguraba un futuro y además el éxito. Pero ahora lo que asegura éxito es tener la información que nos hace distintos a otros. Y esa información la conseguimos a través de los sueños.

Eduardo Galeano en el video Utopía por Eduardo Galeano dice: “nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que más le conviene”. Eso, lo que comúnmente sería llamado delirio, es la realidad que yo más anhelo. Muchos seres humanos hoy en día hacen lo que les conviene o lo que más los dejará en su sitio normal y, fuertemente dicho, mediocre dentro de su entorno. Cuán diferente sería el mundo si todos tomáramos por lo menos una decisión arriesgada en la vida. Quizás el resultado de esa decisión no sea el esperado pero todo en la vida es material para aprender y ese es el fin de la vida, aprender constantemente.

Si Galeano dice que soñar es un derecho y la imaginación y los sueños no tienen límites, ¿por qué diariamente somos limitados? ¿Por qué quieren que seamos seres cuadriculados que nos movamos y vivamos de acuerdo con las reglas que han sido establecidas a través de los años? Es ilógico que los seres humanos seamos restringidos y que de forma indirecta a través de medios disimulados o en algunas ocasiones bastante directas seamos programados como robots sin mentalidad propia.

Cuando leo frases que menciona Eduardo Galeano en el video publicado el 10 de junio del 2011en la página de Youtube, tal como: “seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo”, realmente me pregunto: ¿cómo, cuando hay sueños tan hermosos como estos, puede ser el arte de soñar considerado un chiste? Lo que realmente mueve a las personas son los sueños, el creer en la posibilidad de un mundo mejor que, aunque hay veces sea llamado utópico, nos da la fuerza necesaria para sobrepasar los obstáculos. Como dice Eduardo Galeano en su poema Utopía2: “¿Para qué sirve la utopía? Sirve para eso: para caminar.” Cuando hablamos de algo utópico nos referimos a algo ideal pero irrealizable. Quizás los sueños para algunos son algo irrealizables pero para estas personas estos deberían ser su motivo para seguir caminando, para ir hacia adelante motivados por estos.

Tal vez en la actualidad las personas no se atreven a soñar porque creen que siguiendo las reglas establecidas por la sociedad llegarán a la perfección pero, como dice Galeano, la perfección debería seguir siendo el aburrido privilegio de los dioses. No hay nada que desear de esta. Hay veces hasta puede llegar a ser sinónimo de monotonía, de falta de cambio o dificultades en una situación. ¿Y de dónde aprenderíamos si no de los errores y los obstáculos? Es mejor que el estado de la perfección sea considerado inalcanzable, si fuera alcanzable qué aburrido sería el mundo sin un poco de drama.

En su libro Patas Arriba: La Escuela del Mundo al Revés3 el autor Eduardo Galeano habla de la ironía del mundo en el que vivimos ahora. Todos estamos de cierta forma en una escuela donde las normas que nos rigen y los métodos de enseñanza son realmente ridículos. Salirnos de ese esquema y de esa escuela sin sentido es un derecho que todos tenemos pero no ejercemos. Existe por naturaleza el derecho a ser diferentes, el derecho a tener una mentalidad y forma de vivir propia, existe el derecho a soñar, ¿por qué no lo hacemos respetar?

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