sábado, 19 de mayo de 2012

El objeto del lenguaje


Se dice que el objeto del lenguaje es comprender el mundo y contenerlo en el discurso. Queriendo decir esto, tal vez, que el objetivo principal del lenguaje es entender el mundo y todo lo que lo conforma para así expresar aquello a través del discurso, principalmente, oral.
Esta premisa resalta la importancia del lenguaje en la vida del ser humano y resalta también la importancia de la oralidad como medio para expresar todo lo que es la realidad de un ser humano.

Cuando hablamos de expresar lo que es la realidad de una sola persona o, basándonos en esta premisa, la de un mundo entero, el mecanismo que tiene la capacidad de lograrlo, el lenguaje, tiene ciertamente una magnitud inigualable, un poder asombroso, único. Podríamos pensar entonces en el lenguaje como una herramienta para el hombre pero en realidad estaríamos en lo incorrecto pues basándonos en lo escrito por el filósofo alemán Hans Georg Gadamer: “El lenguaje no es un medio ni una herramienta. Porque la herramienta implica esencialmente que dominamos su uso, es decir, la tomamos en la mano y la dejamos una vez que ha ejecutado su servicio.” Esto es exactamente lo que nos pasa con el lenguaje, no lo podemos considerar un simple medio o herramienta para comunicarnos o transmitir ideas pues la herramienta cuando la dejamos de usar, la hacemos a un lado. El lenguaje, en cambio, nunca lo podemos dejar a un lado pues “El conocimiento de nosotros mismos y del mundo implica siempre el lenguaje (…) Aprender a hablar no significa utilizar un instrumento ya existente para clasificar ese mundo familiar y conocido, sino que significa la adquisición de la familiaridad y conocimiento del mundo mismo tal como nos sale al encuentro” dice Gadamer. El mundo está contenido en el lenguaje, sea el tipo de lenguaje que sea.

Para entender mejor el sentido de la premisa se puede descomponer de forma que cada concepto significante dentro de esta pueda ser analizado. Hablar de el objeto de algo es hablar de su razón de ser, del motivo de su existencia, de su objetivo, en este caso, en el mundo. Cuando nos referimos a lenguaje hacemos referencia a “un conjunto de signos, tanto orales como escritos, que a través de su significado y su relación permiten la expresión y la comunicación humana.”1 esta definición, aunque bastante acertada en cuanto a lo teórico, no expresa suficientemente bien la gran importancia de este elemento, lo que dice Martin Heidegger lo expresa mejor “Sólo hay mundo donde hay lenguaje.” esa es la magnitud de su valor. Ahora bien, a comprender se le pueden dar varias interpretaciones pero la que yo considero más acertada es aquella que se da basada en el concepto de enseñanza para la comprensión de Howard Gardner “Comprensión es ser capaz de llevar a cabo una serie de acciones o "desempeños" que demuestran que uno ha captado un tópico y que al mismo tiempo se progresa en el mismo. Es ser capaz de tomar el conocimiento y utilizarlo en formas diferentes.”2 Pero en este caso no estamos hablando de un simple concepto, estamos hablando del mundo, algo mucho más complejo de describir y comprender, y probablemente el hombre nunca lo haga completamente, pero el porcentaje que nuestra especie sí logre comprender podrá ser expresado a través del lenguaje. Este, definido según wikipedia, es “El nombre común que se le da a la civilización humana, específicamente a la experiencia humana, la historia o la condición humana en general, global, por ejemplo en cualquier parte de la Tierra.”3 Luego, se nombra el verbo contenerlo que, al estar hablando del mundo, es un poco complicado de contener que es: incluir una cosa dentro de otra. Pero, con el último término que hace parte de la premisa, se entiende que la dificultad de incluir el mundo dentro de algo más, disminuye. Pasa esto por la proporción de la importancia del discurso. El discurso oral es un acto de habla por el cual un individuo expresa una idea, un pensamiento o una opinión y esta habilidad ha permitido al hombre expresarse usando sus cuerdas vocales. También es interesante analizar los descubrimientos relativamente recientes del manejo que le podemos dar a nuestra voz alterando su tono, volumen y el ritmo que usamos al pronunciar las palabras y lo mucho podemos transmitir gracias a estas alteraciones en ocasiones intencionales.

Llegamos a la conclusión de que es difícil pensar en un tiempo donde nuestra especie no utilizara el lenguaje ya que este siempre ha existido y a ido evolucionando a través de la historia junto con nosotros. Este es ya parte de los seres humanos y nosotros somos parte del lenguaje. Y Gadamer no lo pudo haber dicho mejor: “El lenguaje es así el verdadero centro del ser humano si se contempla en el ámbito que sólo él llena: el ámbito de la convivencia humana, el ámbito del entendimiento, del consenso siempre mayor, que es tan imprescindible para la vida humana como el aire que respiramos.”


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